Artículos, noticias y anuncios


Amamantar en los tiempos que corren: una elección bajo presión

publicado a la‎(s)‎ 23 may. 2016 7:00 por Veronica Garea   [ actualizado el 23 may. 2016 12:07 ]

Hay una máxima cuasi universal: madres y padres queremos lo mejor para nuestros hijos. Y elegimos a cada instante: cómo parirlos, cómo alimentarlos, cómo dormirlos, cómo manejar los berrinches, etc, etc. Vivimos en un mundo híperinformado, y podemos elegir libremente basándonos en la información de la que disponemos.

¿Es realmente así?

Sabemos que la manera en que la naturaleza, nuestra biología, determina la alimentación de los bebés es a través de los pechos de su madre. Somos mamíferos antes que homo sapiens. La leche humana está hecha específicamente para el desarrollo de los bebés humanos. Tiene los componentes óptimos para cada momento, para cada bebé. Cambia de madre a madre, y hasta toma a toma para una misma madre. Una mamá expuesta a un virus le pasa a su hijo a través de su leche los anticuerpos que el bebé necesita para no enfermarse o enfermarse más levemente. Gracias a los avances de la ciencia, la proteómica 1 nos dice que nuestra leche tiene el triple de proteínas que la leche de nuestros parientes macacos. La diferencia con la leche de otros mamíferos no simios es muchísimo mayor.

Sin embargo, a la hora de amamantar, las mujeres parecemos Sísifos modernas empujando una piedra contra un montón de barreras, más o menos conscientes, más o menos obvias.



Imagen http://samanthashorey.blogspot.com.ar/2011_02_01_archive.html

Desde la prehistoria la leche humana fue la garantía de supervivencia de los bebés. Limpia, a temperatura adecuada, sin necesidad de cadena de frío ni sujeta a las contaminaciones habituales en la historia de la alimentación hasta la llegada de la pasteurización y la refrigeración. Cuando la humanidad prehistórica eligió qué representar en las primeras manifestaciones del arte incluyó escenas de caza y referencias a la fertilidad a través de las figuras de diosas de caderas y vientres rotundos y pechos enormes y pendulares. La evolución del arte nos muestra el cambio en el lugar de los pechos en la mente colectiva. De las diosas de fertilidad de la prehistoria a la leyenda de la creación de la Vía Láctea, de la María Lactans amamantando al Niño Jesús a la pintura de Gabrielle D'Estrées, amante de Enrique IV de Francia, con sus pechos perfectos en una bañera mientras su hijo es amamantado por una nodriza en la parte de atrás. Llegando a los pechos hoy, usados para vender desde cerveza hasta autos, pero poco vistos en su función primaria: mamas que producen leche para los bebés humanos.

 

Ecole française- Gabrielle d'Estrées au bain -Google Art Project

Ya desde el embarazo empezamos a encontrar barreras que impactan nuestra decisión sobre cómo alimentar a los bebés. Falta de información, desconocimiento de los profesionales de salud acerca del amamantamiento, "no tengo el pezón formado", "las mujeres de mi familia no tuvieron nunca suficiente leche", "es natural, no tenés que hacer nada"... Sumados a la publicidad que nos bombardea día a día con las fórmulas "más parecidas a la leche de mamá"... Todo esto hace que transitemos el embarazo con muchas dudas y hasta llenas información contradictoria que nos deja más confundidas que antes de empezar a averiguar algo sobre la lactancia.

Llegamos al parto muchas veces sin saber que la lactancia es la continuación del proceso fisiológico de gestación y parto. la inmensa mayoría de las mujeres producen leche, las excepciones son pocas y en general acompañadas de circunstancias conocidas con anterioridad. Tampoco sabemos que el modo de parir y las intervenciones perinatales influyen en el inicio de la lactancia. Una vía que se tiene durante mucho tiempo y aporta mucho líquido al cuerpo de la madre contribuye a edematizar los pechos, comprimiendo los conductos de salida de la leche. La medicación para el dolor impacta en los sentidos del bebé, lo adormila y le dificulta el inicio de la lactancia. Las acciones inmediatas sobre el bebé interfieren con el proceso de vínculo y evitan que el bebé dispare las conductas que llevan a la prendida espontánea al pecho, y sabemos hoy que un bebé que se prende espontáneamente va a tener menos dificultades en la lactancia. La cesárea y otras intervenciones retrasan la bajada de la leche y el dolor que provocan incomoda e interfiere con la lactancia.

Los primeros días nos enfrentan con rutinas institucionales que no favorecen el vínculo, invasiones a la intimidad por cuestiones de eficiencia y también por las buenas intenciones de las visitas que quieren conocer al bebé, la propuesta de la mamadera como la solución a las dificultades con la lactancia, todos obstáculos en la conexión bebé/teta/mamá.

Siguen las primeras semanas con el énfasis en el control de peso y el mal uso de las curvas de crecimiento, con el supuesto de que hay un "aprobado" en aumento de peso, el complemento con fórmula como respuesta a un aumento de peso "lento" o ausente, que nos llevan hasta  a cuestionarnos nuestra capacidad de maternar, si ni siquiera podemos hacer algo tan sencillo como darle la teta a nuestro bebé.

La publicidad de fórmula está en todas partes. En los consultorios, en las revistas, en la tele, en el supermercado. La tentación de tener la lata de leche en polvo o los envases de fórmula líquida "por las dudas" es enorme. La idea de que ante los problemas de lactancia la única (o la mejor, más fácil) solución es dar la mamadera está muy generalizada, porque la mamadera es "lo normal" y la teta es "lo ideal". ¿Quién vive una vida ideal? Nadie. Todos vivimos una vida "normal" y por lo tanto "lo normal" es más que aceptable, es lo que hay. Y sin embargo "lo normal" es la teta, la fórmula es un reemplazo para cuando no hay más opciones.

Si superamos el mes de lactancia y seguimos avanzando, nos encontramos con nuevas barreras. La vuelta al trabajo sigue siendo citada como uno de los motivos principales en el abandono de la lactancia materna exclusiva antes de los seis meses recomendados por la OMS. La presión familiar y social, producto de una ausencia de cultura de lactancia materna, muchas veces nos deja descolocadas, justificando el seguir amamantando ante los cuestionamientos externos. El desconocimiento sobre lactancia materna en el sector de cuidado (niñeras, escuelas infantiles, docentes, directivos y autoridades) nos expone a tener que explicar, por ejemplo, el envío de leche materna al centro de cuidado o el rechazo por parte de los cuidadores al manejo de la leche materna. Y siempre la publicidad presente, diciéndonos que la fórmula tal o cual hace a nuestros hijos más inteligentes e instalando la duda de si con la teta no estaremos dejándolos en desventaja...

Capítulo aparte merece el conflicto eterno e irresuelto entre el trabajo productivo y el reproductivo, imprescindible para que el sistema económico se sostenga pero invisibilizado y postergado por el mundo del empleo, como bien sabe toda madre ya sea que trabaje o no fuera de su hogar. Licencias por maternidad que duran menos que los seis meses de lactancia materna exclusiva recomendado por las autoridades sanitarias, horarios de trabajo incompatibles con los tiempos de los bebés y los niños pequeños, instalaciones inadecuadas para la extracción de leche y esa noción generalizada de que cualquier cosa que tenga olor a cuidado denota una ética de trabajo pobre.

Si pese a todo seguimos adelante, llegamos al año de lactancia y empiezan los cuestionamientos acerca de cuándo vamos a destetar a ese chico. "¿Vas a seguir dándole la teta hasta que vaya a la facultad?", "ya es agua", "es maña". Así la leche materna parece ser el único alimento que pierde sus nutrientes en una fecha mágica que varía de acuerdo a quien la pronuncie: 6 meses, 1 año, 2 años. La realidad es que la leche es nutritiva hasta la última toma, no importa cuándo sea, y  la edad de destete es una construcción cultural, alimentada por la sexualización de los pechos y la fiebre de la independencia que nos vende la sociedad moderna.

¿Entonces podemos decir que elegimos libremente cómo alimentar a nuestros hijos? ¿Se puede amamantar sin perecer en el intento? Claramente no somos del todo libres al elegir y es necesario que seamos conscientes de la existencia de éstas y otras barreras. ¿Cómo superarlas? Para empezar, saber es poder. La información de calidad, proveniente de organizaciones que promueven y alientan la lactancia materna, como la OMS, UNICEF, IBFAN, WABA y otras ONGs que trabajan seriamente y con base en la evidencia, es fundamental. Educarnos y educar a quienes nos rodean es el primer paso. Reconocer que en materia de lactancia y crianza la mayoría de la gente habla desde su experiencia y de alguna manera busca validar sus elecciones (porque todos queremos lo mejor para nuestros hijos...). Buscar profesionales de la salud formados en lactancia materna, que respeten y acompañen el papel de la familia en las decisiones relacionadas con la lactancia y la crianza. Conocer nuestros derechos y luchar para que se respeten y se amplíen. Tener la convicción de que cada familia es experta en sus hijos, nadie los conoce tan bien como quienes los crían. Sumarnos a grupos de lactancia y crianza para encontrar apoyo e información, así como experiencias compartidas con otras familias. Respetar las elecciones ajenas y exigir que se respeten las nuestras.

Así, conscientes, vamos a poder elegir con más libertad.


1. "Comparative Proteomics of Human and Macaque Milk Reveals Species-Specific Nutrition during Postnatal Development" J. Proteome Res., 2015, 14 (5), pp 2143–2157

V. Garea, IBCLC para el GALM Bariloche


Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente


Manual para leer noticias sobre “contaminación de la leche materna”

publicado a la‎(s)‎ 25 ago. 2015 7:25 por Veronica Garea   [ actualizado el 25 ago. 2015 7:48 ]

Imagen debspoons FreeDigitalPhotos.net

Recientemente se han multiplicado las noticias acerca de la presencia de sustancias químicas con efecto tóxico en la leche de las madres. Estas noticias surgen de los comunicados de prensa que las instituciones de investigación publican para difundir un artículo o trabajo científico editado en alguna revista especializada o presentado en algún congreso.

Estos comunicados de prensa se construyen con extractos del artículo científico traducido a lenguaje “llano” y con citas de palabras de alguno de los autores del trabajo. Para el autor de ese comunicado de prensa, entonces, las fuentes son una fuente primaria (el trabajo publicado) y una fuente autorizada (el científico). Ese comunicado de prensa es enviado a medios de comunicación, donde periodistas científicos o no tanto “levantan” la noticia y escriben una nota. La nota tiene que capturar la atención del lector, casi siempre de internet. Es sabido que el intervalo de atención del navegante internáutico no es muy amplio, por lo que las notas tienen que ser breves, sencillas y consolidar la mayor cantidad de información en la menor cantidad de texto posible. En general, la información que consolidan suele ser simplemente un resumen de las conclusiones del trabajo (que ya estaban resumidas en el comunicado de prensa) y algo de las palabras del investigador (para agregarle color humano a la nota o para darle más verosimilitud y autoridad). Es muy poco probable que los periodistas se tomen el tiempo y el trabajo de buscar el artículo original y puedan leerlo y entenderlo. En algunos casos los trabajos son herméticos y accesibles solamente a los especialistas. Pero en muchos otros casos no son tan difíciles de leer y es fácil, por ejemplo, entender la metodología y valorarla.

¿Qué hacemos nosotros, consejeros/asesores/consultores de lactancia/madres/padres/ciudadanos preocupados, ante una nota periodística que afirma que la leche de las madres está irremediablemente contaminada o, peor aún, que es tóxica? Abrimos los ojos y la mente y habilitamos el centro de lectura crítica para formar nuestra propia opinión.

1. Busquemos el artículo original. Muchas veces viene como referencia o como enlace en la nota periodística, casi siempre aparece en el comunicado de prensa original, que puede rastrearse con palabras claves, el nombre de la institución donde se hizo el trabajo y el nombre de los autores, sobre todo del que esté citado en la nota periodística.

2. Valoremos la metodología del trabajo original. ¿Cuán grande es la muestra de madres? No es lo mismo una muestra de unas pocas madres que una muestra de miles de madres. ¿Cómo se seleccionó la muestra? ¿La selección de la muestra puede sesgar el resultado? En Argentina hace unos años se publicó un trabajo que mostraba que había agroquímicos en la leche de madres de Santa Fe, pero la muestra era de madres que almacenaban agroquímicos en su casa. Esta semana apareció una nota sobre alta exposición a PFAs a través de la leche en niños de las Islas Faroe, donde por ejemplo las familias comen carne de ballena, con alta concentración de PFAs. ¿Se identifica edad, grado de paridad, etapa de lactancia? ¿Se analizan las muestras por separado o se hace “pool de muestras”? ¿Cómo se define “lactancia exclusiva”? ¿Qué método de detección de la sustancia química se utilizó? ¿Cuán confiable es? ¿Da falsos positivos? La ausencia de información sobre estos puntos también es un ítem a valorar.

3. Valoremos los resultados. ¿Qué presenta el trabajo? ¿Se limita a mostrar presencia de la sustancia o la relaciona con un efecto en la salud de los niños expuestos? ¿La relación es causal o es simplemente una correlación? (Niños, repitan conmigo: correlación no implica causalidad). ¿Se compara con el efecto por exposición por otra vía, ya sea prenatal o por exposición directa al ambiente? ¿Qué pasa cuando se deja de amamantar? ¿Persiste la concentración de la sustancia o se reduce? ¿Se conocen los efectos de la sustancia sobre el cuerpo humano?

4. ¿Hay un riesgo genuino? Para que haya un riesgo tiene que haber una relación con la presencia de un agente peligroso (en este caso, una sustancia química) y un efecto. Si la sustancia está pero no se registra un efecto, no se puede hablar de riesgo. Las decisiones necesariamente tienen que estar basadas en una comparación de riesgos de las alternativas. En este caso, amamantar vs no amamantar. Los riesgos de no amamantar son conocidos. La leche de fórmula no está libre de sustancias potencialmente tóxicas y a veces, como hace poco en Argentina, aparecen partidas con contaminaciones bacterianas. La leche materna está diseñada específicamente para los bebés. Tiene tantos compuestos y características que se siguen descubriendo que su comportamiento como vector de sustancias químicas exógenas (que no son propias de la leche) no está ni siquiera entendido superficialmente. Se sabe que para algunos compuestos químicos, como el PCB, la lactancia reduce los efectos neurológicos causados por la exposición durante la gestación, aun cuando la leche tenga PCB. Lo mismo sucede con los efectos cognitivos de la exposición a contaminantes atmosféricos: los niños amamantados tienen menos secuelas que los niños no amamantados para la misma exposición prenatal. Entonces lo que comparamos es el riesgo de amamantar ante presencia de una sustancia exógena sin efecto registrado o con información de que para otras sustancias la lactancia ayuda aun con la presencia de esas sustancias con el riesgo conocido de la alimentación con fórmula.

Estas noticias deben servir para generar conciencia acerca del estado del medio ambiente, y deben ser tomadas como tal. De ninguna manera deben ser interpretadas como valoraciones acerca de la seguridad de la leche materna de las madres del mundo. Exijamos control a los organismos que deben ejercerlo y tengamos en cuenta que todos tenemos carga corporal de sustancias exógenas, incluidas las madres y sus bebés.

Si consumimos la información con esta actitud crítica vamos a poder filtrar el sensacionalismo y sacar nuestras propias conclusiones acerca de las noticias sobre la presencia de sustancias en la leche de las madres. Y otras información relacionadas con trabajos científicos también.

V. Garea, Ing. Nuclear, PhD Eng Phys, IBCLC

GALM Bariloche


Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente

 

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2014

publicado a la‎(s)‎ 27 ago. 2014 4:53 por Veronica Garea   [ actualizado el 27 ago. 2014 4:56 ]

LACTANCIA MATERNA: BENEFICIOS PARA TODA LA VIDA

Todos los años se celebra en más de 150 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de Agosto. En Bariloche nos sumamos con el Mes de la Lactancia Materna y dentro de este mes, la Semana Mundial. El logo de este año, adaptado por el Ministerio de Salud de la Nación, es "Lactancia Materna: Beneficios para Toda la Vida". Nuestro GALM preparó una serie de siete infografías, una para cada día de la semana mundial, con los distintos tipos de beneficios que la lactancia materna ofrece: para el bebé durante la lactancia, para el bebé a largo plazo,  para la madre, para la familia, para la sociedad, para la economía y para el medio ambiente. Te ofrecemos las siete inforgrafías para que las uses 1 en promoción y apoyo de la lactancia.
 
 
 
 
 
 
 
   

1. Como siempre, nuestro material está bajo licencia Creative Commons 3.0. Puede usarse sin fines comerciales, sin modificaciones y con atribución.


Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente

AmamantArte: lactancia en las tradiciones religiosas

publicado a la‎(s)‎ 1 dic. 2013 14:59 por Veronica Garea   [ actualizado el 1 dic. 2013 15:02 ]

Imagen: Madonna Lita, atribuida a Leonardo Da Vinci

Estamos transitando la época del año en que se celebran las fiestas tradicionales judeocristianas. Los hermanos judíos vienen de celebrar en los últimos meses Rosh Hashana y Yom Kippur y están transitando ahora los días de Hanukkah. Los hermanos cristianos comienzan hoy el Adviento, preparándose para la Navidad.

¿Qué nos dicen las tradiciones religiosas acerca de la lactancia? Los libros sagrados judeo-cristianos están llenos de expresiones relacionadas con la lactancia. El Antiguo Testamento cuenta la historia de Moisés, encontrado por la hija del faraón egipcio en las aguas del río, rescatado y amamantado por un ama de leche hebrea que no era ni más ni menos que su propria madre. La lactancia es mencionada en los salmos. Y famosa es la cita del Evangelio "Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron" dicha por una mujer a Jesús cuando éste predicaba en una sinagoga (Lc 11, 27).

La tradición judía marcaba la edad de ingreso al templo como edad de destete, alrededor de los 3 años 1 Es de suponer, entonces, que en Navidad celebramos el nacimiento de un niño que fue amamantado no meses si no años. El arte sacro está lleno de imágenes de María Lactans: imágenes de Jesús prendido al pecho de su madre.

¿Qué pasó en estos 2000 años para cambiar tan radicalmente la perspectiva de qué es aceptable o no en materia de lactancia? ¿Por qué si las tradiciones ancestrales favorecían una lactancia de años llegamos a la situación en que la lactancia no se considera importante, mucho menos imprescindible? Modernidad deshumanizante que equipara lo que sale de una fábrica con lo que produce el cuerpo de una mujer, alimento avalado por centenares de miles de años de historia de la humanidad.

No olvidemo entonces que las fiestas religiosas se nutren de tradiciones donde la lactancia era parte integral de la vida. No olvidemos que Navidad celebra el nacimiento de un niño amamantado durante años. No olvidemos que la lactancia está en cada fibra de la trama de la historia de la humanidad.

1.
“Breastfeeding: Biocultural perspectivas”, Patricia Stewart-Macadam, Katherine A. Dettwyler, Editors; Aldyne De Gruyter, NY, 1995.

Desmontando la "polémica de la lactancia"

publicado a la‎(s)‎ 3 sept. 2013 12:04 por Veronica Garea   [ actualizado el 3 sept. 2013 12:20 ]

Ah, la culpa de las madres que no pueden amamantar. La esclavitud de las que sí lo hacen. Los beneficios que se le arrogan a la lactancia y que no son tan así. Tantas cosas se dicen. En 2006, una revista publicó una nota muy crítica de la lactancia materna, su promoción y las organizaciones que promueven y apoyan, como la nuestra.

Una de nuestras voluntarias escribió esta respuesta, que nunca envió. Pese a los 7 años pasados, no pierde vigencia. La compartimos.


Imagen Petr Kratochvil publicdomainpictures.net

La nota remitida a su revista como reacción a la campaña de promoción de la lactancia materna del Ministerio de Salud de la Nación tiene algunos puntos interesantes que resultan opacados por muchos otros basados en información errónea y en enunciados sin fundamento y que contradicen la evidencia.

El comentario sobre la nota del equipo del Hospital Tornú, que fuera elaborada en respuesta a la experiencia de este grupo de profesionales durante el Congreso de Lactancia Materna organizado por la SAP en el año 2003 en Tucumán, peca de las mismas inexactitudes y prejuicios que la nota original a la hora de evaluar la contribución de la lactancia a la prevención de la desnutrición. El amamantamiento garantiza una nutrición óptima, con lo cual es una manera de combatir la desnutrición al menos en la etapa temprana de la vida. De acuerdo con la directora ejecutiva de Unicef, Carol Bellamy, "No existe mejor camino que el amamantamiento para asegurarse de que un niño tenga el mejor comienzo en la vida.” Por su parte, el Dr. Lee Jong-wook, Director-General de la Organización Mundial de la Salud, manifestó en el marco del lanzamiento de la Iniciativa Mundial de Alimentación Infantil (OMS-Unicef) que "La lactancia materna exclusiva en la primera mitad del primer año de vida combinada con la introducción de alimentos adecuados reduce el número de niños menores de cinco años que mueren por desnutrición”. La desnutrición está asociada con el 50% de las muertes de niños menores de cinco años.

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr19/en/ , http://www.who.int/bookorders/anglais/detart1.jsp?sesslan=1&codlan=1&codcol=15&codcch=510

La nota descalifica a la lactancia materna como método anticonceptivo. Sin embargo, la lactancia ES un método anticonceptivo. Para que sea efectivo, se deben cumplir ciertas condiciones: el bebé tiene menos de seis meses, la lactancia es exclusiva, la madre no menstrúa. En este caso, la efectividad del método (conocido como MELA o LAM en inglés) es del 98% (Labbok M, Cooney K, Coly S. Guidelines: Breastfeeding, Family Planning and the Lactational Amenorrhea Method-LAM. Washington, DC: Institute for Reproductive Health. 1994.) De acuerdo con este ensayo clínico, de un total de 1298 mujeres que usaron el MELA, menos del 1% quedó embarazada cuando se cumplieron los tres criterios. Por otro lado, la Dra. Marilyn Yalom[1], en su libro “Historia de la Esposa”, menciona en reiteradas ocasiones la ventaja del amamantamiento como recurso para espaciar los nacimientos entre las mujeres europeas y americanas de los siglos XVII, XVIII y XIX y el impacto del empleo de amas de leche o nodrizas en el número de hijos. Como ejemplo cita la diferencia en números de hijos entre las mujeres del nordeste y del Sur de EEUU. Las mujeres del norte se beneficiaban de amamantar a sus hijos mientras que las del sur dejaban el amamantamiento en manos de esclavas y por lo tanto tenían más hijos en menos tiempo (Marilyn Yalom, “Historia de la Esposa”, pág. 247, Ed. Salamandra, Barcelona, 2003).

Otro de los puntos que aborda la nota se refiere a la edad de destete, mencionando el impacto negativo de la lactancia hasta los dos años tal como recomiendan diversos organismos internacionales. Todos tenemos opiniones sobre cuándo debe ser destetado un niño. Ver a un niño que camina tomando el pecho se percibe como fuera de lo común. Sin embargo, en las raíces de nuestra cultura se encuentra una tradición de amamantamiento por varios años (Alan Berg, “The Nutrition Factor”, The Brookings Institute, Washington DC, 1973). En tiempos de los profetas de Israel, los niños no eran destetados antes de los dos años. En la familia real de Egipto se amamantaba por tres años. En la India se creía que cuanto más tiempo se amamantara a un niño, más larga iba a ser su vida, por lo que lactancias de siete años no eran desconocidas. Recién en el siglo XIX los escritos sobre cuidado infantil comenzaron a recomendar el destete al año (J.A. Ryerson, “Medical Advice on Child Rearing, 1550-1900” Harvard Educational Review, Vol.13, pags. 302-323, 1961). Fuera del mundo anglosajón, la lactancia prolongada se mantuvo como norma hasta bien entrado el siglo XX. Los Siriono de Bolivia raramente destetan antes de los 3 años y en ocasiones continúan hasta los 4 ó 5 años. En 1956 no era extraño para las madres de Tsinghai, China, amamantar 5 años. El Dr. Terry Brazelton dice que entre las poblaciones aisladas de los Zinacantecos, descendientes de los Mayas del estado de Chiapas, México, cuando nace un bebé, si la madre “tiene niños mayores, sigue amamantándolos con el pecho derecho, reservando el izquierdo para el bebé. A menudo un niño de dos años y el bebé toman el pecho al mismo tiempo”.

Hasta la Revolución Industrial, en las sociedades occidentales se reconocían y valoraban las relaciones interdependientes entre individuos y familias. Las madres y sus hijos se consideraban interdependientes, por este motivo la intervención cultural o manipulación de la gestación y lactancia era escasa o nula. Esta falta de intervención cultural resultaba en una lactancia prolongada, de 2.5 a 4 años de duración, que resultaba en un mayor espaciamiento de los hijos (Heather McIlvaine-Newsad, Ph.D. , “Culture and Family Planning: An Anthropological Perspective on Family Planning and Abortion”, Illinois Institute for Rural Affairs, Western Illinois University). Por lo tanto, se puede afirmar que la lactancia hasta los dos años no es una rareza en la perspectiva histórica y evolutiva, ni es perjudicial para los seres humanos.

La nota también menciona a la lactancia como una actividad que interfiere con la relación de pareja. El amamantamiento no es una interferencia en la relación de pareja más allá de lo que representa el nacimiento de un niño en la misma. En un grupo de 153 familias brasileñas con bebés de cuatro meses de edad (51 casos – destetados – y 102 en grupo control – continuaban amamantando) se estudió si la lactancia afectaba negativamente la relación de pareja. A través de entrevistas clínicas usando las escalas “Global Assessment of Relational Functioning” y “Beavers-Timberlawn” se concluyó que la calidad de la relación no estaba asociada con la interrupción de la lactancia antes de los cuatro meses. Sí se encontró que una buena relación de pareja se asociaba con el apoyo a la lactancia por parte del padre y su participación en el cuidado del bebé (Olga García Falceto, Elsa R. J. Giugliani, Carmen Luiza C. Fernandes, “Couples’ Relationships and Breastfeeding: is There an Association?”, J Hum Lact. 20(1):46-55, 2004)

En cuanto a la supuesta interferencia con la autonomía e individuación del niño, hay estudios que no han encontrado evidencia que sugiera que el amamantamiento tenga una contribución importante a la posterior adaptación social del niño (Fergusson DM, Horwood LJ, Shannon FT, “Breastfeeding and subsequent social adjustment in six- to eight-year-old children”, J Child Psychol Psychiatry. 1987 May;28(3):379-86).

También se adjudica una intención de perpetuación de la pobreza a la promoción de la lactancia y postula que el impacto en el costo social de salud se limita a los países en desarrollo Esto contradice estudios que muestran que el efecto positivo de la lactancia en la salud de los niños es independiente del nivel socioeconómico de la familia (Coulibaly R, Seguin L, Zunzunegui MV, Gauvin L., “Links Between Maternal Breast-Feeding Duration and Quebec Infants' Health: A Population-Based Study. Are the Effects Different for Poor Children?”, Matern Child Health J. 2006 Jul 12; ). Paradójicamente, son las madres de menor nivel socioeconómico y menor nivel de educación quienes menos amamantan (Heck KE, Braveman P, Cubbin C, Chavez GF, Kiely JL., “Socioeconomic status and breastfeeding initiation among California mothers” Public Health Rep. 2006 Jan-Feb;121(1):51-9; Khoury AJ, Moazzem SW, Jarjoura CM, Carothers C, Hinton A. “Breast-feeding initiation in low-income women: Role of attitudes, support, and perceived control”, Womens Health Issues. 2005 Mar-Apr;15(2):64-72, Williams PL, Innis SM, Vogel AM, “Breastfeeding and weaning practices in Vancouver” Can J Public Health. 1996 Jul-Aug;87(4):231-6).

Resultaría razonable pensar que un gobierno quisiera, en primer lugar, reducir el gasto de salud en su propio país antes de promover estrategias para reducir al gasto en otros países. Sin embargo, la prevalencia de lactancia es extremadamente baja en los Estados Unidos, donde solamente el 36.2% de los bebés reciben lactancia mixta a los seis meses de edad y sólo el 14.2% recibe lactancia exclusiva, mientras que el 17.2% es amamantado al año y el 5.7% a los 18 meses (Li R, Zhao Z, Mokdad A, Barker L, Grummer-Strawn L. “Prevalence of breastfeeding in the United States: the 2001 National Immunization Survey”, Pediatrics 2003 May;111(5 Part 2):1198-201). En países con sistemas de salud socializados donde el énfasis en la salud pública es mayor que en los Estados Unidos (con un sistema de salud en su mayoría privatizado y costos de cuidado médico mucho más elevados que en otros países industrializados), la prevalencia de lactancia es mucho mayor. En Suecia, el 72% de los niños nacidos en 2000 eran amamantados a los 6 meses (40% exclusivamente amamantados, Amning av barn födda 2000, HÄLSA OCH SJUKDOMAR 2002:7, http://www.sos.se/FULLTEXT/42/2002-42-7/2002-42-7.pdf). En Australia en 2001, 48% de los niños eran amamantados a los seis mese de edad, 23% al año (Breastfeeding in Australia, Australian Bureau of Statistics, http://www.abs.gov.au/Ausstats/abs@.nsf/525a1b9402141235ca25682000146abc/8e65d6253e10f802ca256da40003a07c!OpenDocument#2.%20BREASTFEEDING%20PRACTICES%20IN%20AUS).

La promoción de la lactancia materna en los EEUU no es patrimonio de la “extrema derecha” , como implica la nota. De hecho, en ambientes conservadores se considera que amamantar en público es “exhibición obscena”. Y las acciones de la derecha extrema están muy lejos de las de grupos promotores de la lactancia que reivindican el derecho de las madres, cualquiera sea su situación en la vida (casadas, solteras, empleadas, no empleadas, jóvenes, mayores, de cualquier orientación sexual) a amamantar a su bebé donde sea y cuando sea. Basta para ver cuán lejos de la derecha americana están algunos promotores de la lactancia visitar sitios web como el de IBFAN (www.ibfan.org), Baby Milk Action (www.babymilkaction.com) o la revista Mothering (www.mothering.com).

La nota cuestiona la base científica de la recomendación de seis meses de lactancia exclusiva dando como limitada la base del estudio realizado para formularla. Sus afirmaciones no son correctas ya que la recomendación de lactancia exclusiva por seis meses de la OMS está basada en la revisión sistemática de más 3000 referencias publicadas en journals llevada adelante por un equipo de profesionales de todo el mundo, y no en trabajos de campo limitados a unos pocos países subdesarrollados, como se expresa en la nota. Esta revisión fue sometida a su vez a análisis durante una reunión técnica llevada a cabo en Ginebra en 2001. De esta revisión surgió un conjunto de 16 estudios que fueron analizados para la elaboración de la recomendación. De estos estudios, 7 fueron realizados en países en desarrollo y 9 en países desarrollados. Los países incluían entre otros: Filipinas, Honduras, Finlandia, Bielorrusia, Chile, Bangladesh, Senegal, Suecia, Estados Unidos e Italia (http://www.who.int/nutrition/topics/optimal_duration_of_exc_bfeeding_review_eng.pdf)

 Sería interesante ver las referencias que mencionan los casos de madres que han sido sometidas a tratamientos psiquiátricos por amamantar más allá de lo considerado aceptable por la nota. Es sabido que los EEUU tienen un sistema judicial en el que se protege los intereses del niño por sobre todas las cosas. En la mayoría de las instancias, los niños son realmente protegidos de situaciones de abuso. En otras, padres que sacan fotos inocentes de sus hijos en la bañera o corriendo desnudos por una playa, son procesados judicialmente por pornografía infantil (http://www.salon.com/mwt/feature/2006/07/18/photos/index.html). Por otro lado, las “Asociaciones de Lactancia” no promueven una duración determinada de la lactancia. Lo que sí hacemos es ofrecer información a las madres para que puedan decidir por sí solas si quieren amamantar y por cuánto tiempo. Dado que se ha mencionado más arriba que no hay evidencia objetiva de que la lactancia prolongada sea perjudicial para el niño, la información que se brinda las madres puede llevar a una lactancia prolongada.

La nota no da un dato correcto acerca de las recomendaciones de la Academia American de Pediatría sobre la duración de la lactancia. La Academia Americana de Pediatría ha cambiado su recomendación y menciona explícitamente que “There is no upper limit to the duration of breastfeeding and no evidence of psychologic or developmental harm from breastfeeding into the third year of life or longer” (No hay límite superior para la duración de la lactancia materna y ninguna evidencia de daño psicológico o de desarrollo cuando continua durante el tercer año de vida o más allá, http://aappolicy.aappublications.org/cgi/content/full/pediatrics;115/2/496, ítem 10).

La nota se refiere a las afirmaciones de la Dra. Gema Badules en cuanto al respeto por la decisión de la madre en términos de cómo alimentar a su hijo. La Dra. Badules tiene toda la razón. Por eso mismo, las madres que quieren amamantar también tienen derecho a recibir información, buenos tratos, respeto por sus decisiones. Tal como se hace en las maternidades europeas, teniendo en cuenta que los países europeos tienen algunas de las tasas de prevalencia de lactancia más altas del mundo, tal como se cita más arriba.

La nota es particularmente crítica de las “Asociaciones de Lactancia”, acusándolas de falta de idoneidad, de promover modelos asociados a la pobreza, de no promover el desarrollo personal de las mujeres al promover el amamantamiento como la manera natural de alimentar a los bebés. Las Asociaciones de Lactancia no exhiben como modelos países de Medio Oriente, África o Centroamérica. Sí a países como Suecia, Finlandia, Australia y Brasil, donde las mujeres pueden amamantar si así lo desean y no sacrificar su desarrollo personal y profesional. Los modelos son países donde se valora económicamente la crianza de los hijos y la lactancia materna y se ofrecen licencias por maternidad y paternidad de seis meses o más.

Como ejemplo de que siempre hubo (muchas) mujeres que no han podido amamantar, la nota cita la existencia de las amas de leche y de sustitutos de la leche materna a lo largo de la historia. Si la falta de amamantamiento a lo largo de la evolución de los humanos hubiera sido tan prevalente como implica la nota, la raza humana habría tenido dificultades de supervivencia. Los humanos somos mamíferos y la leche humana es específica de la especie. El amamantamiento generalizado es lo que permitió que nuestros antepasados sobrevivieran hasta llegar al siglo XX, donde la conservación en frío, la pasteurización, la existencia de procesos industriales que permiten modificar la leche de vaca para hacerla digerible y la potabilización del agua hicieron posible que hubiera leche artificial para bebés. Es cierto que históricamente existieron las amas de leche, pero su existencia se debió a dictados de las costumbres de clase más que a problemas generalizados de falta de producción de leche. La “Historia de la Esposa” tiene una interesante discusión sobre las amas de leche a lo largo de la historia. En el siglo XVII las mujeres contrataban amas de leche porque los maridos se oponían a que amamantasen, por considerarlo “antiestético” (Fildes, Valerie “Breast, Bottles and Babies: a History of Infant Feeding”, citado por Kathleen Huggings, “The Nursing Mother’s Guide to Weaning, The Harvard Common Press, Botson, 1994). Los sustitutos de la leche materna también existieron, pero su eficacia era entre limitada y nula. En el siglo XVII, se eligió una combinación de pan y agua como alimento sustituto. El bebé del rey James II fue alimentado con esta dieta durante siete semanas y estaba casi muerto cuando su padre contrató un ama de leche. El hijo del duque de Buckingham ya estaba demasiado debilitado para sobrevivir cuando su padre abandonó esta idea y contrató un ama de leche (Kathleen Huggins, obra citada). Escorbuto, deficiencias vitamínicas, ingesta de comida contaminada con bacterias debido a las malas condiciones de higiene, entre otras, eran algunas consecuencias de la alimentación con sustitutos de la leche materna.

La combinación de la lactancia con el trabajo requiere del esfuerzo conjunto de la sociedad, el gobierno, la familia y el empleador. Tiene razón la nota cuando afirma que el gobierno debe ofrecer licencias adecuadas por maternidad, centros de cuidado infantil y demás facilidades para que una mujer que lo quiera pueda amamantar y trabajar. Las historias de lactancia de las mujeres que han combinado trabajo con el amamantamiento de sus hijos son admirables. En algunos casos, hacen sacrificios que no deberían hacer. Pero se equivoca cuando pone el peso sobre la exigencia de amamantar. Esta exigencia no existe. Lo que sí existe es un sistema que pone trabas a las madres que sí quieren hacerlo. Aún así, hay muchas mujeres en Argentina y más aún alrededor del mundo que trabajan y amamantan a sus hijos. La colaboración de la pareja es fundamental. El apoyo del/la compañero/a de la madre que amamanta es indispensable para que pueda combinarse trabajo y lactancia, tal como lo muestran los esfuerzos llevados adelante en la promoción de la participación del padre en el apoyo a la lactancia de su compañera en Brasil (http://www.orientacoesmedicas.com.br/aleitamentoopapeldopai_aleitamentoaleitamentomaterno4.asp, http://www.aleitamento.com/a_artigos.asp?id=3&id_artigo=1192&id_subcategoria=4)

También tiene razón cuando reclama más bancos de leche humana. Son necesarios. Sin embargo, en el mismo párrafo menciona que los médicos pediatras son más idóneos para asesorar sobre lactancia materna que los grupos de apoyo (o “clubes de lactancia”). Esto no es así, ya que, en general, en las facultades de medicina argentinas no incluían módulos sobre lactancia materna en los programas de estudio. Los módulos tales como el de la Universidad de Córdoba, el de la Universidad de Rosario o el ofrecido por la Sociedad Argentina de Pediatría son recientes. Las asociaciones de promoción de la lactancia trabajan en estrecha colaboración con la subcomisión de lactancia de la Sociedad Argentina de Pediatría. Tanto a nivel nacional como internacional, tienen asesores profesionales en temas médicos (y legales, psicológicos, relacionados con la investigación de la fisiología de producción de leche, inmunología, etc.). Las mujeres que asesoran se capacitan durante años y están al tanto de los últimos conocimientos en materia de lactancia. Cualquier tema médico lo refieren a quienes saben de temas médicos, los psicológicos, a los profesionales de salud mental. Pero son más que idóneas para abordar temas relacionados con el proceso de la lactancia y elecciones de crianza, tal como lo reconoce el Center for Disease Control de los EEUU, que en su página web manifiesta “To locate someone who can help you with practical breastfeeding concerns, begin by talking to your pediatrician. In addition, you may wish to contact [...]one of the local La Leche League affiliates” (Para encontrar a alguien que pueda ayudarla con preocupaciones prácticas relacionadas con la lactancia, comience por hablar con su pediatra. Además, puede contactarse con [...] una de las filiales locales de la Liga de La Leche, http://www.cdc.gov/breastfeeding/faq/index.htm). 

Una madre que no amamanta no es mala madre. Cada madre hace lo que puede y lo que quiere. Y cada madre merece tener acceso a información objetiva y correcta si lo que quiere es amamantar.

 

V. Garea

 
 



[1] Académica del Instituto de Investigación de la Mujer y el Género, Universidad de Stanford

Agosto Mes de la Lactancia Materna. 1 al 7 Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013

publicado a la‎(s)‎ 31 jul. 2013 17:47 por Veronica Garea   [ actualizado el 8 ago. 2013 17:11 ]

Apoyo a las Madres que Amamantan: ¡Cercano, continuo y oportuno!

Imagen: WABA
Como todos los años, del 1 al 7 de agosto se celebra en todo el mundo la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Este año se trabaja alrededor del lema "Apoyo a las Madres que Amamantan: ¡Cercano, continuo y oportuno!". El lema se refiere fundamentalmente al apoyo de pares. El apoyo de pares nació en 1957 en EEUU y tomó la forma de la Liga de La Leche, quizá la organización de apoyo madre a madre más conocida del mundo. Siguiendo el modelo de LLL se crearon otras organizaciones, como la Australian Breastfeeding Association, Ammehjelpen en Noruega, las organizaciones como Alba Lactancia Materna que forman parte de FEDALMA en España, más recientemente Breastfeeding USA, y muchos grupos locales e independientes alrededor del mundo. Todas estas organizaciones cumplen con un rol fundamental: apoyar a las madres que buscan ayuda para resolver dificultades y sostener la lactancia.

Y si bien el trabajo de las organizaciones es ejemplar y a lo largo de los años han ayudado y siguen ayudando a muchas madres, el apoyo de pares se encuentra con una realidad que hace su trabajo más difícil y define que siga siendo imprescindible. En América Latina sólo el 38% de los bebés son alimentados con leche materna exclusiva durante los primeros seis meses. Sin duda muchas de las madres del 62% de bebés no amamantados quieren dar la teta, pero por diversos motivos no lo logran. Por esto es que decimos que el apoyo tiene que trascender de los GALMS, tiene que salir del apoyo de pares y tiene que instalarse a nivel sociedad.

¿Por qué apoyar la lactancia?
La leche materna es un producto con miles de siglos de historia. Y si nos remontamos a nuestros antepasados homínidos, mucho más todavía. Llegamos al espacio, controlamos la energía nuclear e inventamos internet, pero somos tan mamíferos como un canguro. Cualquier reemplazo de la leche materna es eso, un reemplazo. Como el jugo en polvo es un reemplazo del jugo de una naranja. La fórmula para lactantes tiene su lugar en el mundo, pero no es la alimentación "normal" de los bebés.
Los beneficios de la lactancia materna son presentados en todos lados, no hace falta repetirlos aquí. Lo importante es que nos demos cuenta de que las madres tienen derecho a elegir en libertad cómo alimentar a sus hijos. Si una madre recibe información incompleta o incorrecta - como que la leche se convierte en agua después de un cierto tiempo, que si el bebé llora o pide el pecho con mayor frecuencia que cada tres horas es porque se queda con hambre, que hay un "aprobado" en aumento de peso por debajo del cual hay que dar complemento, etc., etc., etc. - ¿podemos decir con convicción y certeza que la madre que deja de amamantar lo hizo decidiendo libremente? Si al bebé lo separan de su mamá y cuando lo traen de vuelta ya le dieron una mamadera y no se prende al pecho, ¿qué opción le han dejado a su mamá?

Se necesita una aldea para amamantar a un niño
Imagen: Sendra para la Organización Panamericana de la Salud
Las madres que vuelven al trabajo tienen todavía más montañas que escalar. La licencia por maternidad en Argentina y en la mayor parte de los países del mundo es insuficiente. Muchas madres vuelven a trabajar en la ventana de 3 meses de edad de su bebé, cuando la lactancia todavía no está establecida. Y se hace muy difícil sostener la lactancia exclusiva durante seis meses. Es un discurso ambivalente recomendar lactancia exclusiva por seis meses y no brindar la posibilidad de sostenerla sin grandes sacrificios. Necesitamos entonces un replanteo de prioridades. Si amamantar es importante no le demos espacio solamente en campañas de difusión, pongamos como sociedad acciones detrás de los discursos. Apoyemos a las madres más allá de los GALM. Construyamos una sociedad donde cada madre pueda elegir con libertad genuina, sin presiones, cómo alimentar a su hijo. Y que cada madre y cada bebé puedan ejercer su derecho a la lactancia materna.



Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente

 
 


No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

  

"La Mamadera Prohibida": La nueva telenovela venezolana

publicado a la‎(s)‎ 17 jun. 2013 17:45 por Veronica Garea   [ actualizado el 17 jun. 2013 18:52 ]

Imagen: por el GALM Bariloche sobre una fotografía de M. Jastremski
Creative Commons Attribution-Share Alike 2.5 Generic

Escenario: un hospital de algún lugar de Venezuela.
Personajes: una madre con su bebé recién nacido, una enfermera con una maza en la mano, un médico con un soplete.
La madre, temerosa, trata de esconder una mamadera antes de que la vean la enfermera y el médico. Pero es tarde... la enfermera se arroja sobre la mamadera y la destroza con la maza, y el médico termina de destruirla con el soplete. Y la madre es echada del hospital por ingresar un elemento prohibido... Se oscurece la pantalla...

¿Suena ridículo, no? Sin embargo, leyendo los titulares de los diarios que cubren las noticias del debate de las modificaciones a la ley venezolana de protección de la lactancia, sería una pequeña exageración, nada más.

"Venezuela busca prohibir las mamaderas", "El Gobierno venezolano quiere obligar a las madres a amamantar"...  son dos titulares que abordan el tema.

Claro que si leemos las notas, las mismas dicen "La Asamblea Nacional votará el martes una ley que castiga la publicidad de fórmulas lácteas y biberones y prohibe la prescripción de suero a recién nacidos" y " Las mamaderas -o los teteros, como se les dice en Venezuela-, están en apuros en esta nación caribeña debido a la reforma de una ley que, entre otras cosas, pretende prohibir la publicidad y la difusión de este tipo de artículos, así como su uso en niños con menos de seis meses en centros de salud."

¿Esto quiere decir que Venezuela prohibirá las mamaderas y que las madres no podrán más que amamantar, bajo amenaza penal? Claro que no. Lo que quiere decir es que será mucho más difícil que un niño reciba mamadera de solución de glucosa o de fórmula si no hay motivos médicos para que así sea. Que todas las madres podrán ejercer su derecho a amamantar a sus bebés sin que ellos reciban una mamadera "por las dudas" o "para que descansen mejor", que no podrá haber promociones, sorteos y concursos para promover fórmulas infantiles o biberones, que no se podrán entregar muestras gratis de leche de fórmula ni mamaderas de regalo en centros de salud y hospitales.

Y esto, querida gente, es una excelente noticia.

Los grupos de apoyo están llenos de madres con lactancias complicadas por esa mamadera que le dieron al bebé para que la mamá descansara o por las dudas. Todas conocemos a una mamá que le dio una mamadera de la leche de lata que le dieron en el hospital o clínica y empezó el camino del destete. Y todos tenemos en la cabeza la canción pegadiza de esa leche número 3 que tiene ese qué sé yo...

Lo que está haciendo Venezuela es poner al espíritu del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna en el corazón de Ley Nacional de Promocion y Proteccion a la Lactancia Materna (sancionada en el 2007). La ley busca garantizar el derecho a amamantar. En palabras de la Dra Eunice Lample, pediatra, IBCLC y coordinadora de IBFAN Venezuela, "Se destaca que la Lactancia Materna es un DERECHO de las madres los niños y niñas y no un DEBER, NO SE OBLIGA a las madres a amamantar , eso es una distorsión de los enunciados allí expresados." (N de R: en la ley)

Desmontemos la telenovela y vayamos a lo real. Y por lo real, ¡bravo, Venezuela!

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente

 
 

7 de junio: Día Mundial por los Derechos del Nacimiento

publicado a la‎(s)‎ 7 jun. 2013 4:40 por Veronica Garea   [ actualizado el 7 jun. 2013 4:48 ]

Imagen: breastcrawl.org

El 7 de junio se celebra el día mundial por los derechos del nacimiento. El niño tiene derecho a nacer en un entorno respetuoso de los procesos fisiológicos y rodeado de acciones que respondan a sus necesidades y no a la conveniencia y eficiencia de los servicios de salud. El nacimiento es un proceso fisiológico, no es una enfermedad. La medicalización del nacimiento lleva ya más de un siglo y nos ha convencido de que nacer es peligroso, nacer es complicado, las madres no podemos parir sin asistencia, los bebés no pueden nacer sin asistencia. Somos las madres las que parimos, son los niños los que nacen. Sigamos pidiendo un entorno de parto/nacimiento sin violencias, que haga de la llegada al mundo de un nuevo ser un acto de amor y no un acto médico.

El cuidado del embarazo y parto normales debe:
1. Ser no medicalizado, lo que significa que el cuidado fundamental debe ser provisto utilizando un set mínimo de intervenciones que sean necesarias y se debe aplicar la menor tecnología posible.

2. Ser basado en el uso de tecnología apropiada, lo que se define como un conjunto de acciones que incluye métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico. Este principio está dirigido a reducir el uso excesivo de tecnología o la aplicación de tecnología sofisticada o compleja cuando procedimientos
más simples pueden ser suficientes o aún ser superiores.

3. Ser basado en las evidencias, lo que significa avalado por la mejor evidencia científica disponible, y por estudios controlados aleatorizados cuando sea posible y apropiado.

4. Ser regionalizado y basado en un sistema eficiente de referencia de centros de cuidado primario a niveles de cuidado terciarios.

5. Ser multidisciplinario, con la participación de profesionales de la salud como parteras, obstetras, neonatólogos, enfermeras, educadores del parto y de la maternidad y cientistas sociales.

6. Ser integral y debe tener en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños y familias y no solamente un cuidado biológico.

7. Estar centrado en las familias y debe ser dirigido hacia las necesidades no solo de la mujer y su hijo sino de su pareja.

8. Ser apropiado, teniendo en cuenta las diferentes pautas culturales para permitir y lograr sus objetivos.

9. Tener en cuenta la toma de decisión de las mujeres.

10.Respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres.

Principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del cuidado perinatal: guía esencial para el cuidado antenatal, perinatal y postparto, Chalmers B, Mangiaterra V, Porter R (WHO principles of perinatal care: the essential antenatal, perinatal, and postpartum care course. Birth 2001; 28:202-207, traducción al español publicada en Boletín Electrónico del CLAP/OPS/OMS, 2002; 15 (www.clap.ops-oms.org).




Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente

 
 
 




Por un Doodle para la Semana Mundial: Episodio 2

publicado a la‎(s)‎ 30 may. 2013 7:31 por Veronica Garea   [ actualizado el 30 may. 2013 7:49 ]

El año pasado
te propusimos pedir un doodle para la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Pero... no tuvimos en cuenta que las Olimpíadas eran contemporáneas de la SMLM y que iban a acaparar los doodles durante toda su duración.

No nos desanimemos. Volvamos al ruedo y pidamos un doodle para 2013. Entre todos podemos. Te ofrecemos un texto en inglés para enviar a proposals@google.com.

Dear Google Doodle people,
We -the breastfeeding support and promotion community - would be delighted to have a doodle for World Breastfeeding Week, 1-7 August 2013. WBW is celebrated every year all over the world and it has been around for two decades already. More information at http://
worldbreastfeedingweek.org/

It would be great if an organization like Google could help promote breastfeeding as the natural way to feed a baby.

Thanks for considering this proposal

Best regards



Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente
 
No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.
 
 



Lactancia Neanderthal: los dientes cuentan la historia

publicado a la‎(s)‎ 23 may. 2013 6:04 por Veronica Garea   [ actualizado el 23 may. 2013 6:20 ]

El destete es un tema que desvela. A los padres, a los profesionales de la lactancia y a los investigadores. Hoy en día, el destete es una construcción cultural, influida por las costumbres y usos de la sociedad en que nos toca vivir. La pregunta acerca del destete en antepasados remotos y en otros homínidos es entonces una manera de acercarnos a entender el patrón natural esperable para la lactancia, lejos de las construcciones culturales.

Los documentos históricos hablan poco de la alimentación infantil. Y los registros prehistóricos, en forma de pinturas y objetos arqueológicos, todavía menos. Era necesario, entonces, encontrar una manera de analizar patrones de alimentación infantil a partir de información objetiva y fácil de medir. Entra en escena, entonces, el Dr. Manish Arora, de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai en Nueva York. El Dr. Arora estudia la química de los dientes y afirma que los dientes guardan información análoga a la que almacenan los anillos de los árboles.

El Dr. Arora encontró que la concentración de bario en los dientes de los niños (que colaboraron con la investigación donando sus dientes de leche y recibiendo una pequeña compensación, lo que convertiría al Dr. Arora en un auténtico Ratón Pérez) sigue el patrón de lactancia. Mientras dura la lactancia, la concentración de bario es muy alta. Cuando se pasa a alimentación complementaria, la acumulación de bario cae y se reduce drámaticamente al momento del destete.

Este trabajo tan interesante llamó la atención de la Dra. Tanya Smith, investigadora en biología evolutiva humana en la universidad de Harvard. La Dra. Smith le propuso al Dr. Arora estudiar la mineralización de un primer molar de leche de un niño Neanderthal. El diente tiene 100.000 años de antigüedad. El Dr. Arora aplicó su técnica de medición de mineralización a este molar y encontró que este niño Neanderthal fue amamantado exclusivamente (LME) hasta los 7 meses y medio y destetado o separado de su madre a los 15 meses de edad.

La imagen muestra los resultados de la medición de niveles de bario en el primer molar del niño Neanderthal. Se observa la variación en función del tiempo, con cambios claros a los 7 meses y medio y los 15 meses.


Imagen: http://www.heb.fas.harvard.edu/Press4/


El resultado por demás interesante nos plantea algunas preguntas:

- ¿Por qué la LME hasta los 7 meses y medio? Recordemos que hoy en día se comienza con alimentación complementaria alrededor de los seis meses.
- ¿Esperarían las madres Neanderthal a observar los signos de que sus hijos estaban listos para comer antes de iniciar a alimentación complementaria?
- ¿Qué pasó a los 15 meses? ¿Se trató de un destete abrupto? ¿O de una enfermedad del niño o la madre? El Dr. Arora marca lo abrupto de la señal de caída de la concentración de bario y lo describe como "si el niño hubiera sido separado de su madre".

Sin duda esta herramienta abre una puerta valiosísima para la investigación de la historia del destete.

Referencia: Austin*, C., Smith*, T.M., Bradman, A., Hinde, K., Joannes-Boyau, R., Bishop, D., Hare, D.J., Doble, P., Eskenazi, B., Arora, M.(in press) Barium distributions in teeth reveal early life dietary transitions in primates. Nature

Fuente: http://www.npr.org/blogs/health/2013/05/23/185813855/Scientific-Tooth-Fairies-Investigate-Neanderthal-Breastfeeding


Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported
©GALM Bariloche. Permitida la reproducción sin modificaciones y citando la fuente.

 
No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.
 
 


1-10 of 71