La lactancia es una cuestión de género

publicado a la‎(s)‎ 7 mar. 2013 11:51 por Veronica Garea   [ actualizado el 7 mar. 2013 14:34 ]
Imagen: Cedida por M. Omacini al GALM Bariloche. Prohibida su reproducción

El 8 de marzo, se recuerda el Día Internacional de la Mujer. La fecha nos invita a reflexionar sobre la condición de la mujer en la sociedad. Hemos recorrido un largo camino, muchachas. Pero todavía nos queda por recorrer. Y es precisamente  el campo del reconocimiento de la maternidad y los trabajos de cuidado uno de los territorios en donde más nos queda por seguir andando.

Millones de mujeres viven entre las dos aguas de sostener un trabajo, una independencia económica y a veces la economía de una familia por sí solas mientras dan la teta, crían, cuidan, cocinan, limpian, lavan... Los hombres toman cada vez mayor compromiso en el cuidado de los hijos y de la casa, pero la realidad es que el mundo laboral todavía percibe el trabajo de cuidado como sin valor y relegado a la esfera femenina.

Muchas mujeres terminan pariendo solas, o con una cesárea no querida/necesitada, o sin que sus necesidades sean atendidas, por motivos ajenos a su salud o la salud de su bebé.

Muchas mujeres tienen que dejar a sus bebés antes de que estén listos para la separación, generando una situación negativa para las madres, los hijos y su entorno.

Mis derechos empiezan antes de lo que yo creo
En este contexto, poder amamantar queda íntimamente atado al ejercicio de los derechos de las mujeres que quieren hacerlo.

Cómo parimos tiene mucho que ver con el éxito de la lactancia. Toda mujer tiene derecho a elegir en libertad cómo parir, y muchas veces este derecho se ve afectado por las práctica médicas impuestas con mayor o menor fuerza. Impedir el contacto temprano y sostenido de la mamá con su bebé, interrumpido por prácticas que no son urgentes ni imprescindibles, es una de las barreras con las que nos encontramos.

Nuestro derecho a elegir cómo alimentar a nuestros hijos se ve vulnerado por la publicidad incidiosa y la información incorrecta. La falta de acceso al apoyo que necesitamos para poder resolver los problemas que podamos tener nos agrega dificultades a la hora de amamantar.

Nuestro derecho (y el de nuestros hijos) a pasar los primeros meses de vida disponibles para responder a las necesidades de nuestros bebés quedan sepultados por las urgencias de la economía, familiar y social, que "necesita" que volvamos a trabajar lo antes posible.

Una cuestión de derechos, una cuestión de género
Hasta tanto el trabajo de cuidado tome valor para la sociedad en su conjunto, hasta tanto se reconozca que amamantar tiene valor económico y social y que para amamantar la madre tiene que estar dispuesta y disponible, hasta tanto se deje de reducir el éxito a un modelo masculinizado y material, nuestros derechos como mujeres madres seguirán relegados.

Para leer más
Lactancia y género en WABA http://www.waba.org.my/whatwedo/gender/index.htm
"The Politics of Breastfeeding: when Breasts are Bad for Business", Gabrielle Palmer, Pinter & Martin Ltd; 3rd edition, 2009

V. Garea IBCLC
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